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Sidrería Iparragirre

Enoturismo

Sidrería Iparragirre

publicado por Alex García 3 Abril, 2014 0 comentarios

Este fin de semana estuvimos disfrutando de una costumbre vasca, y nos fuimos de sidrería. Repetimos en la misma sidrería del año pasado, donde tan bien nos tratan, Sidrería Iparragirre.

Este año la sidrería estaba cargada de novedades, con las reformas que realizaron. En primer lugar han mejorado una de las zonas de comedor, haciendola más acogedora, y con una barra donde poder tomar un café o un té. Adicionalmente, están terminando un pequeño museo en la parte de arriba, con el que pretenden explicar a los visitantes, el proceso de elaboración de la sidra.

sidreria iparragirreOtra novedad fueron las fechas en las que permanecerá abierta, ya que normalmente la temporada de sidrería termina a finales de Abril, pero la Sidrería Iparragirre, cerrará una o dos semanas despues de Semana Santa, para terminar de preprar el museo, y volverá a abrir sus puertas en Mayo hasta Noviembre, con la posibilidad de visitas guiadas y catas. Una modernización, que hará más atractivo la costumbre de ir de sidrería.

La cena, como siempre fue esquisita, el menú de sidrería tan tipico, está muy bueno, y constaba de, chorizo a la sidra, tortilla de bacalao, bacalao con pimientos, chuletón a la plancha y de postre, membrillo con queso Idiazabal y nueces. Todo esto acompañado de la deliciosa sidra, que podrás servirte directamente de las kupelas (barricas).

Entre las diferentes sidras que se pueden degustar en la Sidrería Iparragirre, queremos destacar dos, a las que les han concedido el Eusko Label, que premia la calidad de los porductos vascos. Urniola y Beobide, son dos sidras elaboradas con manzanas exclusivamente autoctonas del País Vasco, y Beobide además es de elaboración ecológica. Dos sidras de gran calidad que se pueden degustar en la Sidrería Iparragirre.

sidreria iparragirreSalimos tan encantados con las diferentes sidras, que decidimos llevarnos unas botellas para poder beberla tranquilamente en casa, aunque claramente, no será lo mismo que beberla en la sidrería, con el gran ambiente que se crea, y servida directamente de las kupelas.