Enoturismo

Visita Bodegas Valduero

publicado por Alexander García 8 mayo, 2018 0 comentarios
visita bodegas valduero

Hace unos días, me invitaron a visitar las Bodegas Valduero, unas bodegas de la Denominación de Origen Ribera del Duero, a unos pocos kilómetros de Aranda de Duero. A dicha visita también estaban invitados los fundadores de la asociación Jóvenes por el Vino.

Tras la recepción, y mientras admirábamos la vista de los viñedos, Pepe nos explicó la filosofía y el objetivo de la bodega. No realizan vino tinto joven ni roble, porque su objetivo es elaborar vinos de guarda. Por eso el vino con menor crianza que tienen en el mercado es el Valduero Crianza. Tienen 200 hectáreas de viñedo de las cuales 12 son de uva Albillo, con la que elaboran su García Viadero.

Seguidamente nos llevaron a los túneles donde elaboran el vino y realizan la crianza. Unos túneles, que para su construcción primero quitaron la montaña, y después de hacerlos, los cubrieron con la tierra que sacaron de la montaña. Son unos túneles enormes, que mantienen una temperatura constante de unos 11ºC, y donde tienen unas 4500 barricas de roble francés, americano y algo de roble húngaro.

Dentro de los túneles, también vimos un espacio reservado para el arte. Nos contaron que donan barricas a una escuela a de arte, para que los alumnos realicen esculturas. Después todas estas esculturas, son expuestas en este pequeño rincón en los túneles.

Seguimos caminando por los túneles llenos de barricas, hasta llegar al rincón de la Membresía la Tenada. Un rincón dedicado a todas esas personas, que han decidido formar parte de este club tan especial, comprando una barrica de vino. Entre estos miembros se pueden ver empresas, asociaciones, pero también personajes ilustres como Vicente del Bosque, Loquillo o Ken Follet.

Salimos de los túneles, directamente en el restaurante. Un restaurante con una decoración rústica, pero con unas vistas de los viñedos de la bodega impresionantes. Una gran cristalera, permite disfrutar de dichas vistas mientras comes.

En el restaurante Bodegas Valduero nos presentó 5 de sus vinos. García Viadero 2017 100% Albillo, un vino muy floral, con una gran intensidad aromática. Pasa 4 meses en contacto con sus lías, lo que le aporta untuosidad y cuerpo en su paso por boca. Su alta acidez también permite ver su potencial y que no es un vino elaborado únicamente para beber en el año.

Valduero Crianza 2015, Una Cepa 2014, Valduero Reserva 2011 y 6 Años 2010, fueron los 4 tintos que probamos. Valduero Crianza 2015 es un vino con una gran intensidad aromática, donde predomina la fruta negra; en boca se nota su paso por madera, pero está muy bien integrado consiguiendo un vino redondo. Una Cepa 2014 es un vino de un perfil similar al anterior, pero la madera es más sutil y aporta aromas más dulces como vainilla. Valduero Reserva 2011 es un vino en el que la madera está más presente, y empiezan a aflorar aromas a café, tostados o cuero; en boca sigue siendo un vino redondo y con un paso por boca muy agradable, que deja un largo recuerdo. En cuanto a 6 Años 2010, es el vino de crianza más larga de los que probamos, y se nota en su evolución de los aromas, apareciendo aromas a toffe o carne; en boca es también redondo y suave, el tanino está muy bien integrado, y todavía tiene una notable acidez. Es un vino con una alta persistencia, y que deja un recuerdo muy agradable.

Pudimos acompañar los vinos de un picoteo compuesto por queso manchego, morcilla de burgos y chorizo al vino. Esto dio pie a una charla amena, en la que comentamos los vinos, y pudimos darles tiempo para ver su evolución en copa.

Me parecieron unos vinos de gran calidad, con un perfil diferente a la mayoría de los de Ribera del Duero. Son vinos que dejan ver su potencial de guarda, y de los que sería muy interesante ver su evolución. Aunque todos me gustaron mucho, el blanco García Viadero fué el que más me sorprendió, y el 6 Años fue el que más me gustó.

Después pasamos a comer, en una mesa que permitía disfrutar de las vistas del ventanal. Para la comida, abrieron un magnun de Una Cepa 2014, un formato que aporta sutiles diferencias en nariz frente a la botella de 0,75l. La comida comenzó con una sopa castellana, para continuar con el famoso lechazo de la región. Terminamos con unas nueces, un poco de fruta y unas pastas acompañadas del café. La comida resultó todo un éxito, y el vino una gran elección.

La visita fue toda una experiencia. Disfrutamos mucho de los vinos de Bodegas Valduero, y de la comida. La compañía también fue muy buena, tanto Pepe como Iker por parte de las bodegas, como los 3 compañeros de Jóvenes por el Vino, permitieron que la velada fuera muy amena.

Sólo me queda agradecer a Bodegas Valduero por la invitación, y que nos permitieran disfrutar de estos grandes vinos. A los compañeros de Jóvenes por el Vino, desearles los mejor con su proyecto, y espero que volvamos a coincidir pronto.

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