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Visitando el origen de Malus Mama

publicado por Alexander García 10 julio, 2018 0 comentarios
Visitando el origen de Malus Mama

Hace ya unos meses que decidí comprar una caja de Malus Mama, y me quedé sorprendido con el producto. Después de tan grata experiencia con esta sidra de hielo, me puse en contacto con Iñaki, para saber si podía enseñarme el origen del proyecto. Así que, el sábado pasado, aprovechando un viaje al País Vasco para ver a la familia, quedé con Iñaki.

Nos encontramos a unos kilometros de San Sebastián, donde Iñaki tiene su oficina. Mientras nos tomamos un café me explicó un poco el plan de la visita. Antes de dirigirnos a ver los manzanos, me comentó el origen de la sidra, y el motivo por el que en esa zona de Gipuzkoa es tan típica la sidra. Y como casí todo en la historia de este país, se debió en gran parte al puerto de Pasajes. La sidra se utilizaba como alimento en los barcos, ya que saciaba el apetito e hidrataba.

De camino a uno de los manzanales, me contó el origen del proyecto. Un origen lleno de anécdotas y dificultades, como todo gran proyecto. Aprecié desde el primer momento su gran interés en hacer que la sidra sea un producto a la altura del vino, y que se deje de menospreciar. Ese es uno de los objetivos de Malus Mama. Es un proyecto muy ambicioso, pero que después de 10 años sigue ahí. Y como pasa con muchos productos en España, más apreciado en el extranjero que aquí. Lo cual es una pena, ya que se trata de una sidra única en Euskadi.

Caminando entre los manzanos, me contó el proceso de elaboración de la sidra, desde el cuidado de los manzanos, hasta la botella. Un proceso muy similar al del vino, aunque diferente en algunos aspectos, ya que la materia prima no es la misma, y los componentes químicos cambian. Como pasa en el caso del viñedo, es muy importante cuidar adecuadamente el manzanal, para tener fruta de la mejor calidad. La poda, tanto en invierno como en verano (poda en verde), es muy importante, bien para orientar el porte o para llevar un ajuste de la producción de la planta. Como casi todos los frutales, los manzanos se ven afectados por la vecería, y esto se intenta controlar con la poda. Si no se controla esto, el árbol podría dar un año mucha fruta y al año siguiente nada, porque necesita recuperar toda la energía consumida. Una de las mayores diferencias con las vides, es que un manzano puede dar tranquilamente 100 kilos de manzanas o incluso mas, en una producción controlada con poda. Y un manzanal para elaborar sidra, en plena producción y bien cuidado, podría producir facilmente más de 20.000 kg de manzanas por hectárea.

También pude apreciar uno de los principales problemas de los manzanos, el muérdago. Esa planta navideña pero que resulta letal para los manzanos. No tiene cura, sólo se puede controlar, en la medida de lo posible, eliminando los brotes de las ramas mediante la poda. Y si no se controla el parásito, acaba por secar el árbol. Este no es el único problema al que se enfrenta Iñaki con los manzanos, hay otras plagas y enfermedades que pueden atacar estos árboles. Además, enfocado a realizar un cultivo ecológico evitando el uso de productos químicos, todo se complica aún más.

Visitamos un segundo manzanal, el que paso a paso, puede que acabe entranado a formar parte de Malus Mama en el futuro. Los árboles se alzaban mostrando mucho potencial, pero también se apreciaba la necesidad de los muchos trabajos que hay que realizar en los manzanales. También pude comprobar de primera mano lo que son las sinergias, como personas que sin conocerse, pueden ayudarse mutuamente. Con el simple gesto de dejar que unos ponis pasten entre los manzanos, manteniendo el terreno limpio de matorral y maleza, y además estos animales abonan la tierra.

Antes de terminar la visita realizamos una cata, poco común, de varias añadas. Como Iñaki está en constante aprendizaje, le gusta hacer pruebas y experimentos. Por eso me sacó botellas de Malus Mama que llevaban abiertas mucho tiempo, algunas posiblemente más de un año. Pero curiosamente, en boca, mantenían esa frescura que proporciona la acidez, y la tanicidad también era visible. En nariz, habían perdido la fruta, pero algunas añadas todavía conservaban una intensidad aromática pronunciada. Una cata muy curiosa, que me permitió ver el potencial de envejecimiento que tiene Malus Mama.

La visita llegó a su fin después de casi 4 horas. Una mañana muy completa, en la que por un lado pude aprender sobre la sidra, y por otro lado, ver el origen de un producto tan distinto y curioso. La sensación que me llevé es que es un proyecto con mucho potencial. Además, Iñaki transmite una energía y un entusiasmo, que dejan ver que es la persona correcta para llevar un proyecto así a buen puerto. Seguro que Malus Mama sigue adelante, y espero que así sea. Sólo me queda agradecer a Iñaki su amabilidad y su atención y desearle lo mejor con Malus Mama.

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